Igual a más de uno le pilla a pie cambiado esta afirmación, pero es innegable el momento tan dulce que estamos viviendo todos los aficionados de este género de machacabotones y saleros voladores que son los juegos de lucha. O como indican las siglas de más arriba, la Fighting Games Community.

Se podría decir que para mí es la segunda edad dorada, ya que antes de que apareciera Street Fighter IV a la palestra y diese una vuelta de tuerca al género, viví el boom que trajo PS2 con una gran cantidad de juegos de calidad, más frenéticos y exigentes que los que existían con anterioridad. Títulos 3D que permitían mejores animaciones y efectos, donde las físicas del juggle fueron mejoradas y permitieron auténticas salvajadas en forma de combos. Otros tantos 2D que trajeron compañías como Arc System Works, donde la velocidad de respuesta era crucial para confirmar ese golpe necesario para encadenar toda tu furia a costa de gran cantidad de tu energía. De esta era vinieron juegos sobresalientes como la saga Guilty Gear y el mejor de su franquicia, Street Fighter III.

Y es ahora cuando me toca salivar. Ha sido este reciente boom de los e-sports lo que han catapultado finalmente el género dentro toda esta cultura de los videojuegos en ambientes más habituales a la vida real. Torneos que se retransmiten en televisión, bares y clubs donde se va a jugar con más gente para compartir matchups y algunas copas, y largos viajes para conocer a tus ídolos favoritos.

Reaparecen comunidades de jugadores que animan a la gente nueva a integrarse, a montar nuevos eventos, a que la afición de este país sea relevante dentro de toda la comunidad y pueda labrarse un nombre, cuando no dispones de los medios que pueda tener algún jugador profesional de otro país. En España queda mucho que recorrer en cuanto a comunidad, pero se está haciendo un esfuerzo por mejorar año tras año.

Todo este llega gracias a la integración de las redes sociales y su impacto en el mundo. Antes, para poder mejorar en un juego de lucha, deberías tener suerte de dar con el foro correcto, lidiar con información desperdigada en un idioma que no era el tuyo, encontrar algún vídeo que algún japonés había subido durante los primeros años de Youtube. Ya todo eso quedó atrás por suerte.

Ahora hay vídeos de tech y combos por todas partes, tutoriales para ir cogiendo las mecánicas del juego al que nos vamos a enfrentar, torneos y partidas grabadas de los mejores del mundo con el que poder tener una referencia práctica a la hora de jugar con otra gente. Una cantidad ingente de información que más de uno se verá abrumado y no sabrá por donde empezar. Sin olvidar la cantidad de gente que emite en Twitch día y noche.

Los foros han quedado un poco en el olvido, pero aún quedan plataformas donde los usuarios van compartiendo información de manera altruista. Reddit está lleno de hilos bastante prácticos, y Discord ha organizado una comunidad online muy activa con la que discutes en tiempo real. Twitter es otra gran herramienta, donde muchos pr0 players del mundillo comparten apuntes y clips que resultan más que interesantes.

Y lo más grande que veo a todo este rollo que os estoy soltando, es como cualquier aficionado con talento y ganas de mejorar, llega a los primeros puestos en torneos, se planta en una Gran Final de un EVO y se mida de igual a igual contra el campeón del mundo. Cosa que antes ni de coña ocurriría. Y por eso, estamos en un momento tan delicioso y salado como lo está siendo hoy día la FGC.

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Reiko

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